A cuatro meses de camino

Ya estamos caminando cuatro meses en esta nueva etapa de formación, y este mismo caminar nos llena de nuevas experiencias, por eso es un gusto enorme para mí poder contarles brevemente la vivencia del Noviciado PANAM 2013.

Cada etapa de formación es diferente, es un proceso en el que siempre encontramos algo nuevo, recorremos caminos largos en que mayor veces compartimos la inmensa alegría y en algunas ocasiones nos sentimos débiles. Sin embargo, descubrimos que la fuerza de nuestro gran amigo, Jesús, es más que nuestra debilidad, él nos otorga la fuerza necesaria para seguir dando paso hacia nuevas experiencias de vida, por las cuales, particularmente, estoy muy agradecido a Dios.

La vivencia fraternal de esta comunidad me llena de satisfacción y alegría, las que me estimula a compartir con ustedes este modo de vivir durante los primeros cuatro meses en esta etapa. Jóvenes procedentes de distintos países de Latinoamérica comparten con nosotros sus culturas, talentos y otras cualidades que nos enriquecen como comunidad. Cada quien contribuye su costumbre por la cual se identifica, y así todos ponemos en común lo propio de cada país.

Gracias a Dios, es una gran oportunidad para nosotros para vivir intensamente lo que nos ofrece Dios a través del carisma los Misioneros del Verbo Divino, profundizamos nuestra fe y nuestra vocación mediante una formación cristiana y humana. Es una vivencia muy linda en la que aportamos todos y así aprendemos juntos como hermanos en Cristo.

Agradezco infinitamente a Dios por los valores que compartimos diariamente, el esfuerzo y la colaboración de cada uno de los miembros para construir una comunidad cada vez más fraterna y fuerte.

Que la Inmaculada Virgen María, esposa del Espíritu Santo, interceda por nosotros para que caminemos firmes al encuentro del Dios Uno y Trino.

Aguyje opavavépe. Ñandejára tapenderovasa. (Gracias a todos. Dios los bendiga).

Nov. Artemio Esquivel
Noviciado SVD Panam – Paraguay

 Fuente: Voces de Nuestra Tierra, mayo 2013