“Amar es dar y privar”

El 16 de noviembre, en el gimnasio del Colegio San José, Esperanza, se presentó la Psicopedagoga Liliana González ante un gran marco de público que terminó aplaudiendo de pie a la disertante.

La apertura y bienvenida de la conferencia estuvo a cargo del P. Tadeo Giza svd, quien agradeció a los presentes e instó a trabajar por y para los hijos. Además, destacó que los hijos son la presea más valiosa de sus padres.

Liliana González es profesora, licenciada en psicopedagogía, especialista en clínica de niños y adolescentes y además, es autora de varios libros. La excelente conferencia de la profesional se basó en “Crecer apurados”, “El amor y los límites” y además, tocó temas como “Escuela y Familia”.

La psicopedagoga, nacida en Córdoba, dejó en claro los problemas en el mal uso de la tecnología en los niños. Además, resaltó la presencia de los padres en la casa, el acompañamiento de los hijos como familia y los límites que hay que poner.

Con una trayectoria de 50 años en su consultorio, González dejó frases muy profundas como: “Amar es dar y privar”; “Hacerse amigos de los hijos significa dejarlos huérfanos”. Por otra parte, la disertante indicó que “es fundamental la función de los padres-familia en los límites y permitidos “esto sí o esto no…, esto está prohibido o no está prohibido. Estas son cuestiones que, claramente, van de la mano de la educación de la familia”.

En otra parte de la conferencia, González destacó que “hay muchos padres que por cuestiones laborales, por ejemplo, están mucho tiempo fuera de sus hogares y esto hace que sus hijos se sientan solos”. Luego, agregó que “hay casos donde los proyectos personales o económicos son considerados de mayor importancia que los proyectos familiares”.

Pero, por otro lado, admitió que “hay padres que a pesar de trabajar todo el día y llegar cansados a su casa, saben aprovechar su tiempo en familia y dedicarles un momento a los hijos”. En un momento de la noche, González expresó que “es impresionante ver a mis nietos y a los niños en general con la alegría que juegan a “ponerle la cola al chancho”, “buscar el caramelo en la harina”, “el juego de la Oca”, o diferentes juegos de mesa y sacarlos un rato de tanta “pantalla” (celulares, tablets, televisión). “Es importante que los padres tengan ese momento con sus hijos y que puedan compartir un juego, una charla, hablar de temas variados”, indicó Liliana. Además, resaltó que “es fundamental que los padres sean padres y no amigos de sus hijos, porque se ve mucho que la madre se viste igual que su hija o que el padre es compinche de su hijo y eso tampoco es bueno ni para los hijos, ni para los padres”.

Al finalizar la conferencia, entre lágrimas al ver al público de pie aplaudiendo después de dos horas de disertación, Liliana se despidió de los presentes.

(Fuente: diario El Colono del Oeste)