Centenario de la Pascua del Beato José Gabriel Brochero

1914 – 26 de Enero – 2014

En este año 2014 se cumplen 100 años de la Pascua del beato P. Brochero. Este cordobés que nació en Villa de Sta. Rosa, y que habiendo aceptado el llamado de Dios, asumió su VOCACIÓN y la transformó en MISIÓN para llevar el mensaje de salvación a todos sus hermanos. Llegó más allá de las fronteras, tanto las geográficas (que las superó construyendo Caminos) como las existenciales (que las superó con la fuerza de su amor), haciéndose amigo de todos.

Brochero supo de estrategias. Estrategia para lograr que los habitantes de Traslasierra (valle de la Provincia de Córdoba, en la República Argentina, rodeado de altas cumbres), hombres y mujeres parcos e inescrutables como las mismas rocas, le abrieran sus corazones a Cristo y se dispusieran con gran valor a vivir sus mandamientos. Les contagió la valentía de los hijos de Dios. La grandeza de la humildad plena de dignidad. En esos tiempos duros en que se forjaba Argentina como país, los formó en el ser ciudadano. Escribieron de él:

“Si un predicador quisiera probar que la humildad es fuente de dignidad, fortaleza y alegría… no tendría más que contar anécdotas de Brochero, que era humilde como el polvo de la tierra, y alegre, esforzado y digno. Con sus chistes se podrían llenar volúmenes, pues no ha habido un argentino mas ocurrente, decidor y gracioso que este serrano de rostro feo, apacible y agraciado… que este criollo… ingenuidad y sencillez, que él, en su humildad, tomó como disfraz para paliar su procerosa grandeza; pero, en quien, cuando era necesario, surgía el hombre de alcurnia, el Licenciado en Filosofía por la Universidad de Córdoba, lleno de dignidad”. (L. Castellani, “Un centenario glorioso”, en Dinámica Social, Buenos Aires, noviembre y diciembre 1964)

José Gabriel del Rosario Brochero, el discípulo misionero. Incansable transitando las sierras, los caminos escarpados que lo llevaban a los ranchos y a los corazones de los serranos. Supo anunciar el Evangelio gozosamente, hasta hacer que los hombres y las mujeres de estas tierras se enamoraran de la persona de Jesús y de sus enseñanzas.

¿Cómo lo logró? Con la profunda certeza de su fe, alimentada con la continua oración. Con una entrega total a la obra evangelizadora, siendo fiel a su sacerdocio, amando hasta el extremo. Entregando cada día su vida, sus proyectos -que no eran otros que los que Dios le ponía en las manos y en el corazón- a su Purísima.

¿Cuál fue su metodología? Por medio de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio transformó la vida de los serranos: desde la conversión espiritual a la promoción humana. Porque no sólo se ocupó de la vida espiritual, sino que les enseñó a vivir mejor con los valores adquiridos, motivándolos a trabajar para lograr un bienestar que los dignificaba y enaltecía ante sí mismos.

Ver más sobre José Gabriel Brochero