Continuidad a los nuevos impulsos

Asamblea Provincial 2019

La rutina y el hastío de este mundo no embargan nuestros corazones. La desidia no mella nuestro espíritu de hijos bien paridos en el carisma de San Arnoldo. Por esta razón, como todos los años, celebramos nuestra Asamblea Provincial con el talante de hombres que en comunidad deseamos cada día, entregarnos a la misión del Verbo en Argentina.

Fue en la acogedora casa de retiros de Stella Maris, Entre Ríos, del 9 al 12 de septiembre, donde nos congregamos con la alegría del reencuentro comunitario y las sugerencias del Equipo de Liderazgo Ampliado (ELA).

La temática de este año fue la continuidad de la reflexión iniciada desde el 2018 con el teólogo Claudio Rizzo. Se profundizó, además, el tema de los vínculos fraternos y vida comunitaria. Los PP. Pedro Pitura y Jesús Alphonse nos ayudaron en la motivación y coordinación de la jornada completa del martes.

Con una participación mayoritaria y transitando los últimos meses del trienio 2017-2019, nos abocamos a celebrar 130 años de nuestra presencia verbita en este bendito país: tierra de misión y de encuentro profético con los testigos del Evangelio. Nos sumergimos en la historia de nuestras raíces verbitas y eclesiales de la mano de nuestro querido P. Reinaldo Zbrum. Ahondamos nuestro compromiso misionero con el informe trienal y con los momentos de recogimiento y oración.

Seguimos apostando por la continuidad de los nuevos impulsos que hacen construyamos comunidad y misión en una amalgama que gesta la luz profética de un futuro promisorio de entrega, sacrificio y gozo de realizar la misión encomendada. No proyectamos, realizamos con humildad lo que intuimos por la gracia de Dios.

Gracias a Dios Uno y Trino por el camino recorrido de 130 años, gracias a todos los cohermanos que entregaron su tiempo, aportes y servicio. Gracias por desear asumir el firme compromiso de gestionar el Reino, no para nosotros mismos, sino para la humanidad que anhela conocer al que nosotros conocemos, amar al que nosotros amamos, seguir al que nosotros seguimos, enraizados en el Verbo y en su gente.