Dando testimonio de la esperanza

Parroquia Espíritu Santo – Godoy Cruz, Mendoza

La parroquia Espíritu Santo en Godoy Cruz es una de las parroquias de la Provincia de ARS. Godoy Cruz está en la periferia de la ciudad de Mendoza. Aquí, la SVD fundó una parroquia en 1970. Las Hermanas SSpS estaban también presentes en el lugar, pero hace unos años tomaron la decisión de terminar su presencia misionera allí. Debido a esta fuerte presencia de la familia de las congregaciones fundadas por Arnoldo Janssen, éste es bastante conocido. De hecho, en uno de los parques hay una estatua de San Arnoldo Janssen con la inscripción: San Arnoldo Janssen, Fundador de congregaciones y movimiento laical.

Los laicos en esta parroquia emulan a Arnoldo Janssen quien promovió mucho la participación de los laicos en la misión. La gente del lugar participa activamente en la parroquia. Además de los consejos parroquiales y económicos, cada una de las siete comunidades tiene sus propios consejos pastorales y económicos los cuales planifican, ejecutan y evalúan las diferentes actividades de las comunidades. Los laicos también están activos en la pastoral de los enfermos y las personas ya mayores, en la pastoral bíblica, en Cáritas y en la catequesis. La parroquia tiene alrededor de 120 catequistas que ayudan en la preparación de los niños y los jóvenes para la primera comunión y confirmación. Para dar cabida a estos diferentes grupos de catequesis, las clases de catequesis se deben dar en los centros de educación del estado.

Un grupo muy especial es el grupo misionero llamado “Grupo Misionero San Arnoldo”, compuesto por los jóvenes y adultos de la parroquia. Una de sus actividades es visitar cada quince días a las familias en los barrios pobres. En la parroquia, existen algunos barrios muy pobres, donde la gente vive en casas improvisadas, muy pequeñas y simples. La gente se gana la vida recolectando basura. La tasa criminal en estos barrios es muy alta. Diferentes bandas de vendedores de droga a menudo se pelean entre sí. La extrema pobreza en estas áreas ilustra la gran brecha entre los ricos y los pobres.

Las visitas del grupo misionero a las zonas de la parroquia afectadas por la pobreza marcan una diferencia en la vida de algunas familias. En general, la gente está abierta a recibir a los miembros del grupo. Pero no es fácil convencerlos de que existe un futuro mejor para sus vidas. Sin embargo, existen casos que despiertan la esperanza de que las cosas puedan mejorar para ellos. En La Quebrada, en el barrio de Pedemonte, unas tres familias pueden potencialmente mejorar sus vidas por medio de una recolección más sistemática de la basura; la basura recolectada se transporta ahora en camiones pequeños. Otro faro de esperanza es que una mujer joven de este barrio está a punto de terminar sus estudios de medicina. Ella se ha comprometido a trabajar para la gente, especialmente los niños y niñas en el barrio.

Estas visitas a los pobres son actos de nuestro ser cristiano. Los miembros del grupo saben que la parroquia les presenta un reto misionero para dar testimonio de la esperanza cristiana en medio de la pobreza y la violencia. La parroquia es misionera porque sus laicos están muy comprometidos para estar cerca de los otros y los pobres en los márgenes. El Hno. Boni (Alberto Buet), un cohermano de 75 años de edad y que aún está lleno de energías y entusiasmo, visita a las familias y los centros de la catequesis; él sirve como fuente de inspiración para los jóvenes y para los adultos que enseñan catecismo a estos jóvenes. Los PP. Yohanes M. K. Luan, el párroco y Agustín Hartiman, el capellán, acompañan a estos grupos.

Paulus Budi Kleden SVD
en ocasión de la visita general 2014
(Fuente: Arnoldus Nota, noviembre 2014)