Del dolor hay que sacar enseñanzas

P. Carlos Chatelain svd, párroco de Puerto Rico (Misiones)

Carlos Chatelain nació y se crió en Santa Fe, abrazó la fe católica a través del sacerdocio y desde hace doce años se dedica a predicar el Evangelio. Desde el jueves, que se conoció la muerte de Angélica Ramírez en Puerto Rico (Misiones), su presencia es solicitada para aliviar el dolor no sólo de la familia de la víctima fatal, también de la comunidad conmocionada.

En diálogo con El Territorio, remarcó varios conceptos y brindó su opinión en polémicos temas, como el descrédito hacia la Justicia y el consumo alarmante de drogas en los jóvenes. “Hay que trabajar y luchar con el orden y el respeto que se realizó en la marcha posterior al sepelio de Angélica, sin violencia, pero sin pausa hasta que se logre el esclarecimiento del crimen, que yo creo se va a conseguir, porque hay mucha gente trabajando y muy preparada, con muchos elementos para llegar a buen término. Esto le va a devolver a la Justicia credibilidad”, resaltó.

En cuanto a la sensación que el crimen provocó sostuvo: “Nosotros estamos como ‘saliendo de una y entrando en otra’, en una especie de crisis con la institución policial, como que recién se estaba levantando o digiriendo eso (escándalo con la droga decomisada y robada de dependencias de la Seccional Primera). Pero también sirve para que la comunidad se una porque tenemos muchos niños, sólo en nuestra iglesia 800 van a Catequesis, y hay que cuidarlos. Del dolor hay que sacar enseñanzas, nos va a clarificar un futuro más común y menos egoísta”.

Angélica Ramírez, la joven de 14 años que apareció muerta en la zona rural de Puerto Rico. El cuerpo sin vida de la adolescente fue hallado, con signos de haber sido violada y torturada, el 27 de septiembre pasado. Lo encontró una vecina a un costado de la calle cuando circunstancialmente pasaba por el lugar. Por el caso, hasta el momento no hay detenidos.

También resaltó la imagen de la menor asesinada: “Angélica era una chica que la vida la apuraba a madurar, yendo a visitar a su padre a Puerto Libertad, y aquí cuidando y ayudando a sus hermanos”. Pero resaltó: “Esto nos dejó muy shockeados, ojalá no nos quedemos en la información y el sentimentalismo sino que hagamos cosas para ir superando esto y aprender de ello para que no se repita”.

Sobre los cuestionamientos a la investigación de la causa y a la sensación en la gente, manifestó que “la Justicia como en todo el país, responde rápidamente a algunos casos y en otros aparece como postergados, ahí uno nunca termina de saber cuál es el factor que influye, si el económico o el del poder, y la Justicia en Puerto Rico no está aislada del contexto nacional. En la Justicia se traban los casos, no tienen llamativamente dinamismo, pero por qué sucede esto, no lo sé”.

Sobre el consumo de estupefacientes Chatelain hizo hincapié en proteger o rescatar a los menores: “En Puerto Rico no podemos ser ingenuos y negar que hay un grupo de jóvenes que es consumidor de drogas, y muchos de sus padres son excelentes personas a las que se les escapó de sus manos y no saben cuál es el camino para retornar a tener un hijo sano”.

“Tenemos casos de jóvenes que están en centros de rehabilitación en Posadas a los que les va muy bien, pero lamentablemente es lo único con que podemos contar, acá en la zona no hay ninguno”, agregó.

“Creo que todo lo que le hicieron a Angélica no puede ser cometido por una persona que sólo tenga daños psicológicos, debe haber influencia de las drogas. Como tampoco creo que haya actuado una persona sola, al menos dos o tres participaron, fue un grupo que actuó fuera de sí, y ese efecto se logra con drogas, sobre todo si son fuertes, esto lleva a hacer estas cosas diabólicas”, analizó.

¡JUSTICIA! Unas 200 personas marcharon por las calles de Puerto Rico en reclamo del pronto esclarecimiento del asesinato.

“Como se la encontró a Angélica me hace acordar a María Soledad (Morales) en Catamarca, con violaciones, quemaduras de cigarrillos, cortes, golpes. Me parece que todo esto no lo puede hacer un ser humano depravado únicamente o por una venganza, hay otros factores que intervienen”, dijo.

«La distinción -continuó- que hay con el caso Catamarca es que acá no creo que haya hijos del poder detrás, acá tal vez actuó un grupo de gente que se droga y se le fue la mano con las dosis, que no la llevaron al hospital, que no puede encubrir el crimen y que actúa con mayor miedo, por ello la dejaron tirada allí”.

Sobre las alternativas para reponerse del trágico hecho se apoyó en que los “valores para conocer hay suficientes, pero esto es un foco que se encendió para ayudarnos a aplicar esos valores teóricos, ponerlos en práctica, porque algunos, como los de Jesús, son revolucionarios y allí es donde nos falta coraje para aplicarlos”.

Fuente: El Territorio