Desde Misiones al Togo

Experiencia del P. Fernando Reis SVD

El P. Fernando Reis es oriundo de Puerto Rico (Misiones) y se encuentra misionando en la República de Togo (África) desde hace 19 años. Pasando por el llano de su aprendizaje e inculturación con los años fue por dos períodos Superior Regional y continúa en misión, experiencia que nos comparte. Recorrió su camino de formación en Misiones, dos años en Córdoba y mayoritariamente en Buenos Aires.

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Fernando Reis SVD

-Fernando, en los años que llevas en Togo, cuéntanos, ¿cómo vives el contexto de Iglesia local y tu vivencia en general?

Bueno, hace diecinueve años que estoy en el Togo, de ellos ocho años he trabajado en el norte, zona rural, zona de primera evangelización, donde hay que hacer un trabajo muy importante, con el diálogo con culturas nuevas, hacer esfuerzos en inculturación. Después estuve seis años en la Administración y ahora llevo algunos años en el sur; el contexto es distinto, un trabajo más litúrgico, ya que el Sur es bastante cristiano.

-Administración ha sido la de la Región, porque alguien puede pensar que has estado haciendo cuentas, ha sido como Superior Regional, lo que también da una óptica particular, y ¿cómo ves a la Iglesia africana en el concierto de la Iglesia en el mundo?

Creo que es una Iglesia que tiene mucha esperanza y que gracias a Dios está teniendo actualmente muchas vocaciones, eso ayudará a posesionarse en un concierto global de la Iglesia, y están buscando en los distintos países, en unos más que en otros, su propia identidad con el tema de la inculturación para poder dar lo específico que ellos puedan dar a la Iglesia universal. Es una Iglesia que celebra su fe con mucha alegría y eso es algo muy importante.

¿Y en relación con las otras religiones, cómo es la convivencia, la presencia, y eventualmente, un diálogo?

Yo puedo hablar específicamente del Togo, porque hay Iglesias que han hecho más camino que otras, también es cierto que hay Iglesias que son más dependientes financieramente de Roma o de otras Iglesias más antiguas, entonces por ahí las hace más tradicionalistas en muchos aspectos, pero en general hay un esfuerzo grande para intentar llegar a evangelizar la cultura a través de los signos sacramentales, creo que en español se dice así. Hay circunstancias que a nosotros no nos dicen nada, pero hay tradiciones, por ejemplo: si una madre da a luz mellizos de acuerdo a la tradición de ellos tenemos que ofrecerles algo para que no se cree un vacío, para que no haya un sincretismo, y para que el Dios de los cristianos sea vivido como Dios que acompaña a los hombres en todas las circunstancias de la vida.

-El mundo de la simbología es en cada cultura, propio, y se plantea la lucha con Roma y las disposiciones litúrgicas. ¿Y la Congregación, en el contexto del África, que valoración te merece?

Estamos haciendo un trabajo, creo, importante en muchos lugares, con la difusión de la Palabra de Dios pero sobre todo con la traducción de la Palabra a las distintas lenguas y culturas, esto es algo fundamental porque no sólo significa traducir la Biblia, sino que implica un trabajo previo que es inclusive elaborar gramáticas y poner por escrito idiomas que si no se perderían, y eso me interesa mucho a mí ya que mucha gente puede cuestionarnos y decirnos porqué ir hasta el África, esa gente se salva igual; el mundo de hoy está muy sensible por apoyar con mucho esfuerzo para que una especie animal o vegetal no se extinga, pero se olvida que se están perdiendo muchos idiomas y culturas. Y ahí, en este campo, la Iglesia está haciendo un aporte, inclusive que podrá ser valorado por gente no creyente, eso es un punto positivo de nuestra presencia. Creo que la Congregación tiene una riqueza formidable que es la de la internacionalidad, y en un contexto de guerras étnicas, esa internacionalidad que significa que la fraternidad mundial es posible, es muy importante.

La vida en Togo Además, en las creencias de ellos, si mis antepasados son mis protectores; sí, el África negra cree en un Dios creador, pero como creen también en la reencarnación, los que realmente me protegen y me dan la ayuda, son mis antepasados. Entonces mis antepasados no son los mismos que los suyos, y yo puedo ser su enemigo porque tenemos protectores distintos, el cristianismo que habla de un dios que es Padre hace que seamos hermanos, entonces yo tengo un antepasado común, las personas aunque sean de etnias distintas, y creo que eso es un aporte para la fraternidad y la paz; y quien dice paz es fuerte, hay que vivir en un pueblo en guerra para saber lo que eso significa. La idea ahí es, creo que el cristianismo es significativo, en tiempos en que mucha gente cree que las religiones son más bien un obstáculo hacia la unidad porque ante una diversidad todo el mundo quiere autoafirmarse y autoafirmándose es como que excluye a los demás, yo creo que un cristianismo bien comprendido, y si rezamos un Padre Nuestro quiere decir que todos los hombre son hijos de un mismo Padre, nos ayuda a encontrar puentes hacia los otros, apertura hacia valores que pueda tener otra cultura.

Además, la Congregación en su carácter de misionera trata de descubrir todo lo que son “las semillas del Verbo”, y eso es apreciar los valores que tienen esas culturas; nosotros podemos aprender mucho en nuestro mundo en que lo que no produce, lo que no rinde, el viejito se “pone” en un geriátrico y se lo olvida porque ya no es productivo, allá en general, todavía una persona mayor es una fuente de sabiduría muy grande y creo que es una manera de respetar a la vida que tenemos que aprender. Evidentemente todas las culturas tienen elementos positivos y elementos negativos que tienen que ser purificados, en general todo el tema de la poligamia sería otro punto particular, en el que el cristianismo puede llegar a tener un impacto positivo, ya que si una persona tiene muchos hijos no se puede ocupar de todos estos hijos, tampoco el desarrollo humano y técnico retrocede, entonces ahí, yo entiendo que cuando muchos sostienen que lo religioso es el pasado, es viejo y que no trae progreso; lo religioso comprendido como se tiene que comprender es signo de progreso humano también.

-Tenemos a Cristo que se ha dado totalmente, en ese sentido, ¿cómo trabajan la imagen inculturada de Cristo?

No es siempre fácil, la imagen de la Virgen o de Cristo, con rasgos africanos, en algunos contextos son rechazados y en otros son muy bien valorados. Evidentemente, la gente se acerca la religión con la expectativa de que si soy amigo del fuerte, no tengo que sufrir. Por eso todo lo que sea el valor de la cruz, tiene que formar parte de una catequesis y eso no es tan evidente.

-Has dicho que hay vocaciones, al respecto, ¿cómo orientan la Formación de estas vocaciones?

Bueno, a nivel del África, la mayoría de los países en donde trabaja la Congregación aceptamos candidatos pero no de países donde no estamos trabajando porque después siempre tienen derecho a volver a sus países de origen; esto nos permite conocer más al candidato y hacer un seguimiento con las familias de un mínimo de un año antes que ingrese y la formación de base, lo que significa el postulantado, siempre se lo tiene en el país de origen, y en lo que respecta a los noviciados, hay algunos en común, nosotros lo tenemos con la Provincia de Ghana, estos muchachos que han hecho todos sus estudios en francés tienen que aprender el inglés, y es una apertura a otra cultura a pesar de que sean países vecinos, y después, la Formación Superior se la tiene en común en tres centros para todo el África. Ese intercambio, ese roce, ese contacto con gente distinta es importante como una preparación a abrirse a culturas nuevas siendo misioneros, además siempre hemos intentado enviar a una persona a otros lugares para un mayor enriquecimiento.

-Ustedes están en el centro del continente, ¿están muy cerca, y a veces, desbordados, por una fuerte presencia musulmana?

Sí, el Islam tiene una política muy agresiva de conquista de África en distintos planes. En primer lugar tiene mucho financiamiento con petrodólares para la construcción de centros de culto, de mezquitas, y ahí las personas se identifican mucho con el centro, con el edificio; para nosotros puede ser muy bonito celebrar, por ejemplo, bajo un árbol pero si llego a construir una capilla muchísima más gente se acerca a ese lugar de culto. Después, con todo el respeto que se merecen mis hermanos musulmanes, con quienes tenemos diálogo, especialmente en las aldeas, una muy buena convivencia porque trabajamos juntos en muchas cosas de promoción humana, sin distinguir a nadie, es el caso que si alguien se quiere casar con un musulmán o con una chica musulmana, se tiene que hacer musulmán, si alguien quiere trabajar con un musulmán se tiene que convertir, nosotros tenemos el matrimonio mixto, la disparidad de cultos, entonces se trata de un acercamiento distinto, donde se respeta más la libertad y las condiciones personales de cada uno, nosotros no vamos a preguntarle a una persona de que religión es antes de que trabaje con nosotros para incorporarla, y después, actualmente a través de lo que llaman la Unión africana que es algo que están queriendo imponer un poco por la fuerza por los petrodólares de Kaddafi, de Libia, están queriendo imponer la religión en muchos lugares y países y esto es causa de conflictos ente ciertos países. Además, como después de “la guerra fría” algunos países siguieron teniendo una dictadura, como el caso del Togo, por falta de democracia, la Comunidad Económica Europea y muchos países occidentales le han cortado la ayuda de cooperación económica, esto ha provocado que algunos países se hayan dado vuelta hacia el Banco de Desarrollo o Fondo que dan los musulmanes para ayudar, pero el Togo, que casi no tenía musulmanes forma parte de la Liga Árabe, es un país de África negra, o sea, esos son elementos con los cuales ellos pueden contar para hacer presión o sea, hay cierto número de ministros que van a ser después musulmanes. Lo bueno es que ahora están haciendo algo también en lo social y no solamente a nivel religioso, hay una invasión de Imán, que vienen de hacer estudios en Pakistán y en otros lados, y son más agresivos en su manera de ser, es un problema serio. Hay elementos culturales también, el Islam permite tener hasta cuatro mujeres y en un país en el cual la poligamia está permitida por ley es difícil ser cristiano.

– ¿Qué les dirías a los lectores de aquí, de Argentina, respecto a esa Comunión de Iglesias y con esta Iglesia misionera?

Si nosotros rezamos cada día que somos hijos de un mismo Padre, es importante que podamos llevar esta Buena Noticia a todos los lugares. Yo quisiera que podamos ser siempre misioneros de la vida, porque los misioneros de la muerte, los que cambian petróleo, diamante, oro, minerales raros por guerras y armas, y lo que yo diría, elementos de la cultura de la muerte siempre están. Entonces lo que le diría a los lectores, es que necesitamos gente valiente, que quiera vivir a fondo su fe y que no tenga vergüenza de expresar sus valores y la vida que llevan dentro y que de esa manera puedan aceptar que un hijo quiera ser misionero, y que recen por las Misiones en su casa, que comenten algún artículo que hayan leído porque si nosotros queremos vivir en un mundo mejor, tenemos que trabajar por la vida, tarde o temprano, si la casa de mi vecino se quema, el fuego va llegar hasta donde yo estoy, es por eso que aprender a interesarnos por todos.

Titulamos “De Misiones al Togo”, porque cuando su ordenación en Septiembre de 1989, se celebraban 70 años de la fundación de su Puerto Rico natal por colonos alemanes procedentes de Brasil, los sacerdotes que los acompañaron en los primeros pasos, venían de Togo. Éstos eran alemanes que abandonaron aquellas tierras después de la Primera Guerra Mundial.¡Qué paradoja, que suena a devolución!

Entrevistó: Reinaldo Zbrun SVD

(Fuente: «Misiones en el Mundo» Nº 83)