Dios no nos abandona…

El Hno. Hugo Castro es oriundo de San Javier (Misiones). Como estudiante verbita realizó su experiencia pastoral en Angola el año 1990. Desde entonces se inclinó por acompañar al pueblo angoleño, conviviendo en sus luchas y necesidades. Realizó su profesión perpetua entre ellos como Hermano Religioso, siendo Ingeniero Electromecánico.

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¿Que significa ser Hermano verbita en la misión de Angola?

Un Hermano religioso es una afirmación de nuestra común identidad cristiana, por el bautismo somos llamados a ser hijos entre los hijos de Dios, en definitiva hermanos entre todos los hermanos.

En África, donde se vive una relación de familia extendida, la vivencia de la fraternidad es un valor incuestionable. El Mpanguieto (Hermano) tiene que favorecer al bienestar del clan. Así, la misión del hermano gana una importancia vital, pues en este continente, la vida es continuamente amenazada por guerras, enfermedades, analfabetismo, etc. Nuestra misión en Angola pasa por la evangelización y por la promoción humana.

Angola vive 27 años de guerra civil, ¿qué consecuencias trae esto paro la misión?

El resultado es trágico, el Papa bien lo afirma: que con la guerra, quien pierde es la humanidad. En la guerra nunca se puede cantar victoria, porque justamente al pueblo envuelto en ella llora sus muertos, reconstruye sus casas, atiende sus mutilados, sana sus heridos y, sobretodo, perdona a sus enemigos, pues ninguna guerra puede apagar la conciencia de que somos todos hijos del mismo Padre de misericordia.

En Angola el pueblo es la única víctima. Es voz común en ese país un viejo dicho africano que expresa: “donde luchan dos elefantes, quien sufre es el pasto”. El pueblo sufre, llora, está al borde del analfabetismo y de las epidemias, pero lo más grave, es que está en los límites de su inacabable esperanza.

¿Qué experiencias fuertes tuviste en Angola?

Dios nunca nos abandona en los momentos duros de nuestra misión. En las pruebas nos sale al encuentro con una palabra de consuelo, nos escucha con un oído atento y nos vigila con unos ojos curiosos. Ahora, me viene a la memoria lo sucedido en la víspera de uno de los ataques perpetrados por la guerrilla en la aldea de Kindege. Ese día se respiraba en el aire una atmósfera de tensión. Por casualidad o por divina providencia, la liturgia de ese domingo nos alertaba por el profeta Jeremías anunciando: “terror alrededor” y el evangelista Mateo exhortaba: “No tengan miedo porque ustedes valen más que muchos pájaros…”. Efectivamente, horas más tarde, sobrevino el ataque, huída a la selva, estruendo de guerra, sollozos de chicos, lamentos de mujeres… pero Dios no nos tenía abandonado.

Actualmente, ¿que proyectos acompañas en Angola?

Una de nuestras prioridades constituye en la educación de los chicos. En este campo trabajo en conjunto con una ONG: Consejo Noruego para Refugiados. El programa consiste en el dictado de un curso de 5 semanas de maestros rurales, en la entrega de material escolar y en la auto construcción de escuelas rurales con la participación de la Comunidad. El año pasado, más de 800 niños tuvieran la oportunidad de estudiar.

El proyecto de socorro a las víctimas de la Tripanosomiasis es llevado a cabo con la participación de las Hermanas Siervas del Espíritu Santo, contando además, con el apoyo de técnicos locales y de las comunidades, asimismo, de la colaboración de nuestros bienhechores. Más de un millar de personas fueron analizadas hasta ahora, así como también del tratamiento a las afectadas por el T.H.A.

Antes de despedirte, ¿algún mensaje?

Estoy agradecido por la oportunidad que me brinda esta valiosa revista dedicada a la misión. Antes de volver a Angola me permito dejar un mensaje para la juventud de mi país. A los jóvenes de Argentina les pido que abran los ojos, analicen bien los modelos que son propuestos hoy a la juventud. No se olviden de un exhortación que aparece en la Sagrada Escritura: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud… antes que oscurezcan el sol, la luz, la luna y las estrellas” (Eclo.12,1- 2).

Hno. Hugo Ramón Castro SVD
Paroquia B.V.M. do Ss. Rosário
C.P. 1326, Luanda
Angola – ÁFRICA

(Fuente: “Misiones en el Mundo” Nº 50)