Dios quiere la Vida

YO ESTOY AQUÍ (Domingo de Pascua – Jn 20,1-9)

Por Ian Nercua svd

El Domingo de Pascua es un gran día para todos nosotros, es el día en que Dios se hizo hombre y murió en la cruz para redimirnos. ¿Cuál es la buena noticia de Pascua? La Buena noticia es Jesús que ha resucitado, que puede obrar muchos milagros en nuestras vidas. Sólo nos pide que tengamos un corazón abierto en su presencia, en la Iglesia, en cada sacramento, por eso puede curarnos y puede cambiar nuestra vida destruida.

En esta fiesta de Pascua querría recalcar los miedos que tenemos frente a la muerte. Muchos de nosotros tenemos una actitud negativa sobre la muerte. En el proceso de morirnos sufrimos mucho, por miedo, por dudas, por la inseguridad de qué pasaría con nosotros después la muerte.

Hay que aclarar que la muerte no es parte del designio de Dios.

  • No es voluntad de Dios que las cosas se destruyan y que los hombres mueran.
  • Dios ha hecho todo para que exista y nada ha sido hecho para la muerte.
  • El mismo hombre fue creado para la inmortalidad.
  • La muerte entró en el mundo por la envidia del diablo, y esa muerte se manifiesta de muchas formas.
  • Todo aquello que impide gozar de la existencia, todo lo que quita la paz y la alegría para que los hombres no puedan participar de lo que es la existencia de Dios, todo lo que arroja tristeza y dolor en el mundo, eso es muerte.
  • Aún así, Dios buscó la manera para vencerla y redimirnos.

En el evangelio de hoy (Jn 20,1-9), Jesús nos ha mostrado que venció la muerte, es por eso que con nuestra fe no debemos tener miedo, sino abrazarla cuando llegue el tiempo, sabiendo que el cielo nos espera, donde podemos estar juntos con Jesús y los demás santos.

El acontecimiento de la Semana Santa que hemos vivido, nos propone una fe en el triunfo de la vida, y la esperanza en la participación de la resurrección de Cristo.

No debemos tener miedo ante la muerte.

  • Nuestra fe nos dice que Dios quiere la vida y el anuncio de la Pascua nos repite que la muerte ha sido vencida.
  • Nuestra actitud cristiana debe estar asentada sobre la firme convicción de que Cristo ha resucitado y la muerte ya no tiene más poder sobre él.
  • En nuestra muerte, Dios nos invita a participar de su inmortalidad.
  • Nuestra actitud debe ser positiva y esperar nuestra muerte con una existencia feliz y dichosa a nuestro Dios.
  • Este anuncio de Pascua nos invita a renovar nuestra fe en el triunfo de la vida sobre la muerte.
  • Hoy debemos empezar a atestiguar a los demás que la muerte no es el fin de todo sino que es el principio de una nueva vida con nuestro Dios. Es otro gran milagro de Pascua.

P. Ian Nercua svd
Parroquia San Cayetano, Palpalá – Jujuy