Edifica tú, Señor, con lo poco que soy

Hoy deseo compartir con toda la comunidad la gran alegría de quienes participan fervientemente de la Capilla Sagrado Corazón de Jesús, de la localidad de El Doradito, Panambi, Misiones.

La capilla fue siempre un lugar de oración donde celebramos cada segundo y cuarto jueves la Santa Misa con gran participación y donde siempre se siente la unión de la comunidad. Era una capilla de madera muy humilde, pero donde se respira el Espíritu de Dios. Allí todos se reúnen en los momentos de adoración y celebración.

Ese día llegó, fue con mucho esfuerzo, buscando por todos los medios la manera de poder comprar materiales de construcción. Luego, los mismos laicos aportaron la mano de obra y en muy poco tiempo y en familia lograron levantar las paredes y el techo, logrando un edificio nuevo y seguro. Este es un lugar que convoca, hoy podrá cobijar a los jóvenes de las catequesis y sacarlos de la intemperie.

Qué importante es la común unión, convocar a todos para un fin único y que beneficia a todos. Cuando es fácil lograr lo que parece imposible es porque Dios dice Sí a ese proyecto y es bendecido por él (“Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los albañiles”. Sal 127,1a.). También decía San Pablo: “Yo planté y Apolo regó, pero el que ha hecho crecer es Dios” (1 Cor 3,6).

Pido al Altísimo que mantenga siempre su Espíritu en esta comunidad y acompañe los otros buenos deseos de cada una de las capillas de la localidad de Panambí.

Amans Laka svd