El Amor es el lenguaje que entienden todos los Hombres

Desde tierras alemanas les deseo lo mejor: El Amor de Dios que supera todo lo que podemos imaginar.

En primer lugar me gustaría presentarme. Mi nombre es Carlos Javier Pretzel. Nací en la provincia de Misiones, y fui malcriado en el municipio de Garupá. Pertenezco a la Parroquia de Fátima, más específicamente a la comunidad de San Pablo. En el año 2004 ingresé al postulantado del Verbo Divino en la provincia de Córdoba y actualmente, desde este año, me encuentro en la República de Alemania realizando mi experiencia OTP.

En segundo lugar me gustaría hacerles parte de esta experiencia transcultural compartiéndoles mis primeros pasos en este país.

A la república Germana llegué el día 12 de Mayo. En el aeropuerto de Franfurk me esperaba el P. Enrique Schneider con una gran sonrisa. En una mano traía un cartelito con el cual me daba la bienvenida y en la otra mano la cámara fotográfica para registrar el momento de llegada. Creo que nunca me alegré tanto de ver a un cohermano ya que este era mi primer viaje en avión y era nada más y nada menos que del otro lado del océano.

Desde el mismo aeropuerto partimos hacia Munich, unas 6 horas de viaje. Allí participé de un encuentro ecuménico, el cual debo decir que me dejo impresionado por: el nivel de dialogo que existe entre las iglesias y por la organización del evento. De este encuentro participaron unas 80 mil personas, nuestra congregación junto a las hermanas SSpS y Laicos, tenían un Stand en el cual se presentaba el carisma y la misión que se realiza. El clima de alegría que se vivía en el Stand era genial y en ello ayudaban un padrecito de bastante edad el cual se dedica a dar Shows de magia, si leyeron bien es mago y por lo que vi y me contaron su fama va mas allá de los portones de San Agustín y sus shows son excelentes y requeridos por todos lados. También hubo cantos y bailes de África, la India y bueno, Argentina también se hizo presente con algunos chamamés y chacareras que traté de cantar.

De Munich viajamos junto con Enrique hacia San Agustín, donde descansamos unos días y arreglamos los detalles de la visa para la permanencia en el país. Debo decir que me quedé admirado por todo lo que es y representa San Agustín para la congregación, fue algo muy lindo poder conocer un poco más de cerca este lugar. Los cohermanos me recibieron con mucha alegría y me hacían sentir su alegría por mi presencia en ese lugar, apenas me presentaron en la comunidad se acercaron muchos que hablaban castellano para ofrecer su tiempo para acompañarme y ser mi guía traductor, realmente me sentí muy acogido esos días allá.

De San Agustín viajamos hacia Berlín, mi destino final para este primer año de experiencia OTP. La comunidad en la que vivo es la del noviciado, aquí viven: el hermano Michael Ertl (maestro de novicios, el estuvo en Misiones como misionero a tiempo), los novicios; Bien Bui Trong (Vietnam), Muschiol Radek (Polonia) y Unger Rainer (Alemania), también comparten la vida aquí en esta casa el P. Rodrigo Brunner, (párroco de la parroquia Espíritu Santo, el estuvo en Puerto Rico y en Aristóbulo), también están Peter, Adonis, Fidelis, Zoch y Jack.

En estos días en Berlín he disfrutado mucho de la compañía y amistad de mi nueva comunidad, su cordialidad me hacen descubrir y sentir en el día a día, que estoy en casa. Ellos me acompañan en estos primeros pasos para poder conocer de apoco; la lengua y la cultura, la realidad de Berlín y su historia, la cual por cierto es muy dura. Berlín es uno de los centros culturales mas amplios de Alemania, aquí se encuentra gente de los cinco continentes en grandes cantidades, es realmente impresionante ver la variedad de rostros en las calles.

Es poco el tiempo que llevo en Alemania, pero, como verán lo experimentado ya es mucho. Nuestro primer Misionero nos habló de un lenguaje universal que todos entienden, y el amor recibido en los gestos de tantos cohermanos y amigos de la congregación me están haciendo conocer este idioma, creo que esto es lo primero que puedo compartirles es estos primeros días aquí.

Les invito a que se hagan parte de esta experiencia a través de la oración y desde aquí les deseo toda la bendición de nuestro buen Dios, que El siga acompañando con su amor y ternura nuestra misión.

Carlos Javier Prezel
Estudiante SVD