Emotivo recuerdo de Mons. Novak a diez años de su muerte


Durante la misa, se reprodujo el video documental con testimonios de su vida y ministerio.

El obispo de Quilmes, monseñor Luis Stöckler, destacó la actualidad de las vivencias y las enseñanzas de monseñor Jorge Novak, al presidir en la catedral Inmaculada Concepción por el décimo aniversario de la muerte de su antecesor.

El prelado se refirió a los numerosos testimonios, alguno de los cuales se ofrecieron durante la Eucaristía, de este pastor que hizo palpable el mensaje bíblico: “Aquí estoy yo. Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. Buscaré a la oveja perdida, vendaré a la herida y curaré a la enferma”.

Enumeró, entre otros, “a un padre de familia que promete su oración por el hijo que había caído en la droga, y el padre está convencido que de éste se sanó gracias a la oración perseverante del obispo”, “a otro padre que había quedado semiparalizado después de un accidente cerebro- vascular, el obispo fue a su casa el día de Noche Buena, diciendo: ‘Vengo a ver a Jesús, porque Jesús está en el enfermo’; la familia a su vez sentía que él mismo era Jesús que había entrado en su casa y dejado su paz; y a “una mujer judía que sufría la misma enfermedad que había afectado a él, a la cual el obispo también había ofrecido su oración, no puede olvidarse del encuentro con él y el intercambio sobre la prueba compartida”.

Otro de esos testigos, señaló el obispo, definió a monseñor Novak como “un hombre de perdón, por encima de mezquindades y enconos. De una absoluta humildad de amigo y servidor. De una cercanía atenta sin ostentación, simplemente por el respeto y amor a cada persona. Casi a escondidas”.

Monseñor Stöckler se refirió también a “su figura pública y su compromiso como hombre de una Iglesia profética en medio de la sociedad”, y valoró el testimonio de un religioso que aseguró que monseñor Novak “todo lo leía desde la fe, no inocentemente sino como historiador con fundamentos”.

Mons. Jorge Novak

“Un año antes de su muerte el obispo resume en un breve esquema su visión pastoral de la Argentina desde el siglo IXX hasta el último cuarto del siglo XIX y en su contexto las iniciativas de nuestra diócesis de Quilmes. Él resalta ahí la coincidencia del inicio de la dictadura y de la diócesis en el mismo año, lo que lo llevó a acompañar en un ecumenismo testimonial práctico a los familiares de los desaparecidos. Bajo la consigna ‘comunión y participación’ organizó los diversos organismos pastorales, centros de formación para laicos y sacerdotes, y nuevas parroquias y capillas”, evocó.

Y agregó: “Fueron años intensivos de sínodos, asambleas y congresos que impulsaron los grandes movimientos surgidos en el Concilio: el movimiento bíblico, el ecuménico, el misionero, el social, y el litúrgico. La opción preferencial por los pobres, y el desarrollo de Cáritas e iniciativas de promoción tomaron fuerza. La religiosidad popular, una misión renovadora, los encuentros de evangelización y los movimientos convocan a mucha gente”.

Monseñor Stöckler señaló que monseñor Novak se autodefine, en ese mismo escrito, como “sucesor de los apóstoles, fiel al Concilio Vaticano II, unido al sucesor de Pedro, cuidadoso de la colegialidad, conciente de su carisma misionero verbita”.

Finalmente citó el testimonio de monseñor Marcelo Daniel Colombo, hoy obispo de Orán, quien destacó la figura de monseñor Novak con estas palabras: “Diez años después de la partida, el Señor me invita a poner la mano en el arado, en la misma misión, claro que sin la sabiduría y la santidad de ese extraordinario hombre de Dios. Pienso en esos inmensos ojos azules del P. Obispo Jorge, contemplativos del misterio, clavados en el horizonte, dispuestos a explicarnos cosas maravillosas, a entender aquellas páginas duras de la historia, a sorprendernos con el realismo del apóstol para indicarnos los nuevos desafíos. Me gustaría volver a escucharlo, ahora para ayudarme a ser obispo de un pueblo maravilloso. Me consuela saberlo intercediendo por mí, desde la comunión de los santos, pero también presente a través de la enseñanzas que supo trasmitirnos”.

Fuente: AICA