Empáticos y sensibles con el prójimo

YO ESTOY AQUÍ (26º Domingo C – Lucas 16,19-31 / Amós 6,1a.4-7 / 1Timoteo 6,11-16)

Este domingo celebramos el “Domingo Bíblico Nacional”. ¡Qué importante es la Palabra de Dios para la Iglesia! Si la escucháramos atentamente y la pusiéramos en práctica todo sería más lindo. La Palabra hacer nacer en nosotros el amor, la fe, la bondad, hace que tengamos otra mirada en las relaciones cotidianas, despierta actitudes solidarias con el otro.

Y vemos como en el Evangelio de hoy, con la parábola del hombre rico y Lázaro, Jesús quiere enseñarnos o marcarnos el error de vivir con una mirada materialista de las cosas, el vivir en la abundancia nos insensibiliza, impide que podamos ver al otro, como el hombre rico sin nombre, que zambullido en su vida ostentosa no se apiadó de la miseria de Lázaro. Tenemos que romper los abismos, ser solidarios y compasivos denunciando las injusticias, ayudar al hermano más necesitado, a los inmigrantes, a los enfermos.

En esta vida terrenal tenemos la oportunidad de demostrarlo, ser misericordiosos con ellos, tratemos de mirarlos y atenderlos hoy, para no arrepentirnos cuando ya sea tarde, como le pasó al hombre rico en la otra vida. Es necesario apartarnos de la cultura del descarte, como dice el Papa Francisco en la “Laudato Si”.

Y el planteo existencial que nos hace Jesús es ¿De qué lado estamos? ¿Con el hombre rico o con el pobre Lázaro? Que el mismo Jesús nos ilumine para ser empáticos con astucia y sensibilidad.

Parroquia Cristo Rey-Córdoba