Encuentro de educadores católicos de la Fundación Villa Cabello

El 17 de septiembre se reunieron los Institutos de la Fundación Villa Cabello Misiones: Santa María de las Misiones, Inmaculado corazón de María, Beato Adolfo Kolping, Instituto Superior Verbo Divino y la Guardería Nuestra Señora de Schoenstatt, todos de Posadas. También estuvieron presentes los de otras localidades: el Instituto San Juan Pablo II de Puerto Rico, el Instituto San Francisco de Asís de Eldorado, el Instituto Santa Bárbara de Apóstoles, y el Instituto para Adultos P. Isidro Gerber de la localidad de Panambí.

Participaron docentes de todos los niveles y los equipos directivos que fueron convocados por el Consejo de Administración que preside dicha Fundación: P. Giberto Salares svd, Dr. Raúl Fortte, Hno. Raúl Acosta svd, Contadora Vilma Castro, que ayudado por todo el equipo administrativo, hizo posible este tan fructífero encuentro.

La jornada comenzó temprano, con la llegada y bienvenida de las delegaciones en el atrio de la Parroquia Inmaculado Corazón de María de Villa Cabello. Se los recibió con un rico desayuno, para luego iniciar el momento de formación docente, que estuvo a cargo del P. Provincial Juan Rajimon, svd.

Bajo el lema “La educación, tarea de encender el amor y la humanidad en los corazones”, motivo por el cual nos reunimos para celebrar la alegría de ser Docentes y Educadores, que fortalecidos en el Señor Jesús, hacemos vida en nuestras realidades su Palabra: “Maestro ¿dónde vives?… Vengan y lo verán”. Como educadores, hoy debemos estar atentos a las realidades que se nos presenta “tiempo y espacio”, ocupándonos de los “trayectos de vida” de cada uno de nuestros alumnos.

Seguidamente, compartimos la celebración de la Misa, allí renovamos nuestro compromiso de ser, sobre todo, Docentes Misioneros al estilo de San Arnoldo Janssen, pensante, crítico y decididos en acompañar a nuestros niños, jóvenes y adultos, orientándolos con ternura y firmeza, siendo testimonio permanente de lo que amamos ser “Ser maestros-educadores”.

Todos juntos, de allí fuimos al Polideportivo Ruth I. Schmidt, donde compartimos un rico almuerzo celebrando nuestra vocación docente y verbita. Fue un momento muy ameno, donde pudimos entre charlas y canciones, estrechar nuestras relaciones como compañeros de diferentes lugares. Hubo un momento especial dedicado a reconocer la labor de los docentes con más trayectoria en las distintas Escuelas. Los reconocimientos a la labor docente fueron para aquellos que llevan 25 años y 30 años trabajando en pos de la educación.

Raúl Acosta svd