Entrega de la Parroquia de Puerto Esperanza

Parroquia “San Nicolás de Flue” – Puerto Esperanza (Misiones)

El sábado 8 de Febrero 2014 a las 19:30 hs. en la Santa Misa presidida por el Obispo de Iguazú Marcelo Martorel, se hizo la entrega formal de la Parroquia a la administración del Clero Diocesano.

Fue una hermosa, larga y calurosa celebración (hacía casi 40 grados y el templo lleno), con la participación de mucha gente de la comunidad. Tanto el Obispo como la comunidad han reconocido gratamente la labor de la Congregación desde el comienzo de la comunidad como vicaría en 1966, y luego como parroquia hasta la fecha.

Además del Provincial, participaron de la celebración el Hno. Hugo Castro (Vice Provincial), Hno. Víctor Vera, y el P. Casimiro Dzimitrovicz. Agradecemos al P. Amans Laka que fue el último Párroco SVD en Puerto Esperanza y a todos los cohermanos que han acompañado la tarea misionera en la parroquia de San Nicolás de Flue.

Como congregación del Verbo Divino, estamos agradecidos a Dios por la posibilidad de haber acompañado a la comunidad de Puerto Esperanza desde su nacimiento como vicaría en el año 1966 y desde ahí en sus distintos pasos como comunidad parroquial, creando y fortaleciendo las distintas capillas durante los años posteriores.

Hoy, después de casi medio siglo de vida como comunidad parroquial, es una parroquia suficientemente organizada y se encuentra en condiciones edilicias e infraestructura para continuar la animación pastoral. Se han hecho muchas inversiones en los últimos años en el templo parroquial, parque, salones de catequesis y Cáritas y escuela EFA, para atender a los niños y jóvenes de las colonias.

Historia de la Parroquia

Dado el crecimiento vertiginoso que se producía en la década del 50 y 60 el pueblo iba surgiendo lejos de la costa del Rió Paraná, como avizoraron los colonizadores al inicio, la esposa de uno de los pioneros, doña Matilde de Scherer (esposa de Don Alfonso) se abocó a la organización de los trámites correspondientes para construir la primera iglesia del pueblo (Anteriormente funcionaba una canillita de pequeña dimensiones y estaba ubicada a un costado de la hoy Avenida 9 de Julio.

Según comentó doña Matilde, en una charla mantenida en la década del 80, el motivo de haber elegido a San Nicolás fue que cuando se desató la segunda guerra mundial, se recomendó a este Santo en quien puso toda su fe y esperanza y le prometió firmemente que si su patria (Suiza) no intervenía en la contienda, construiría una Iglesia en Puerto Esperanza. Y así fue, Suiza se salvó de la guerra ? doña Matilde se abocó a cumplir con su promesa.

Con apoyo de las pocas empresas locales de entonces y desde aquel país se contó con el apoyo de la «limosna Cuaresmal Católico de Suiza». En el año 1962 comenzó la edificación (no se registra fecha precisa de inicio y terminación) finalizando en la década del 70 San Nicolás de Flüe es considerado el Santo de la Paz y Patrono de Suiza.

Después de 47 años de su construcción, el templo fue pintado y reacondicionado en su totalidad. El templo ya necesitaba de una reparación del techo, cielorraso, puertas y ventanas y con lo recaudado del bono colaboración, se puso en condiciones al parroquia para celebrar dignamente los 50 años.

San Nicolás de Flüe

Este Santo, hasta los 50 años de edad vivió con su familia, tuvo 5 hijas mujeres y 5 hombres, fue un hombre muy querido y respetado en la región, pese a ser analfabeto fue labrador, soldado y juez de paz.

El Santo transitó por los caminos del mundo y por los de la vida contemplativa. Cuando aún era pequeño, según la historia, jugaba con otros niños, luego dejaba de hacerlo, y se retiraba a rezar a solas.

El 16 de octubre de 1460, después de superar grandes conflictos interiores y una vez que hubo obtenido el permiso expreso de su esposa, Dorotea Weis, se despidió de su familia para hacer una vida de ermitaño o anacoreta, un tipo de vida de sacrificios, retiro y oración que al hombre moderno le cuesta entender.

En soledad y pobreza dedicó su vida a alabar a Dios, los 10 hijos se habrían hecho cargo de la granja. Una visión lo condujo a una montaña donde construyó una choza. En 1468 las autoridades del pueblo cercano lo hicieron vigilar durante un mes para comprobar el milagro del ayuno, luego le construyeron una celda y una capilla.

En esta celda, que aún se puede visitar se encuentra su cama, que no era más que una tabla y una almohada una piedra. Su Obispo lo hizo pasar por varias pruebas hasta convencerse del milagro del ayuno, milagro este que duró por espacio de 20 años, alimentándose exclusivamente de la Santa Comunión y del agua que le proveía una vertiente de la montaña.

Sólo San Nicolás ostenta el título de «Padre de la Patria» por haber salvado a Suiza de la guerra.