Escuchar a Jesús

YO ESTOY AQUÍ (2º Cuaresma C – Lc 9,28b-36 / Génesis 15,5-12.17-18 / Filipenses 3,17-4,1)

San Lucas nos relata la transfiguración del Señor. El texto subraya la dimensión Trinitaria de la transfiguración con la explícita presencia del Padre confirmado a Jesús como su hijo. Este texto de intimidad del Señor con los discípulos, se nos da en el corazón de la cuaresma, donde la iglesia nos invita a volver al Señor Jesús a través de la conversación y la oración.

La centralidad del texto nos muestra la voz del Padre invitando a seguir a Jesús, un verdadero creyente es también un verdadero oyente, «Este es mi hijo muy amado… escúchenlo».

En los relatos bíblicos de la semana, vemos cómo Jesús nos invita a ver nuestra fe a confiar en él y su Padre. Ante el esfuerzo de Jesús porque la gente esté en sintonía con el Padre, la gente le pide un signo, pero Jesús no se lo da, porque sabe que no hay fe y sólo lo están probando. En respuesta a esto, toma a tres de sus discípulos y se trasfigura, se muestra tal cual es su gloria, frente a dos testigos pilares como Moisés con la alianza y Elías, profeta del Dios vivo. Este signo frente a los apóstoles es un voto de confianza de Jesús en ellos que seguirán su misión.

Los invito a subir al monte tabor de la oración y confianza que nos acerca a Dios. Dejarnos mimar por él, para que al igual que Pedro, digamos: que bien estamos aquí. Pero para eso, debemos siempre y cada día buscar la señal de Dios y no tener la fe en “modo avión”. No sólo debemos creer en Jesucristo, sino también creerle a Jesús.

Bernardo Bovier svd
Parroquia San Cayetano, Palpalá-Jujuy