Estar atentos y preparados

YO ESTOY AQUÍ (1º Adviento A – Mateo 24,37-44 / Isaías 2,1-5 / Romanos 13,11-14)

Iniciamos un nuevo ciclo litúrgico, y junto con el comienzo del Adviento, damos también comienzo a este Año de la Palabra de Dios.

Tres temáticas para verlas desde la Palabra que se nos regala en este domingo.

1. Inicio del Año litúrgico. Cada ciclo litúrgico es una nueva oportunidad para dejarnos guiar en el misterio de la salvación que celebramos en la liturgia. En este ciclo ‘A’ nos dejamos guiar por el Evangelio según san Mateo, cuyo texto para este domingo nos exhorta a estar atentos y preparados. La salvación no llega como un paquete de regalo o una encomienda, es un camino interior de fe y de compromiso histórico con la humanidad. Estar atentos significa no caer en la somnolencia, en la comodidad, en la tentación de postergar las tareas para ‘mañana’.

2. El Evangelio de Mateo. El evangelio de Mateo quiere guiarnos y encaminarnos en este nuevo ciclo litúrgico. El punto de partida de cada ciclo litúrgico es el Adviento, pues simboliza nuestro peregrinar cristiano por la historia que tiene como horizonte el encuentro definitivo y pleno con Dios. Este Dios-Emmanuel, que salió a nuestro encuentro en la historia, nos aguarda siempre para el encuentro plenificador. En cada etapa de nuestro camino, alimentamos nuestra esperanza, profundizamos nuestra fe y redoblamos nuestro compromiso de amor para con toda la humanidad que anhela redención. Creemos en lo que esperamos y construimos lo que esperamos. Por eso, el texto de este domingo nos trae ejemplos simples de quiénes son los que esperan trabajando y quiénes los que trabajan sin saber lo que esperan.

3. Año de la Palabra de Dios. Como propuesta especial de la Iglesia, iniciamos un año dedicado a la Palabra de Dios. Desde el primer domingo de adviento 2019 hasta el 30 de septiembre 2020, se nos alienta a leer toda la Biblia, buscando espacios fraternos para compartir, encuentros de oración común, talleres de profundización guiada de la Palabra. De modo personal, podemos proponernos leer la Biblia entera desde una clave concreta, por ejemplo, ‘Dios actúa en la historia a favor de los pobres’, ‘La misericordia de Dios alcanza a todos’, ‘Dios manifestándose en los actos humanos de amor y de justicia’. Con una clave concreta, podemos hacer un elenco de textos que inspiren nuestro propio proceso de fe y seguimiento de Jesús. Esta lectura bíblica nos ayudará a crecer en el discernimiento del cual habla el texto de este domingo, no en cuanto a saber fechas, sino más bien respecto de lo que es bueno, justo y necesario en el actuar diario.

P. Marcelo Cattáneo svd
Parroquia San José, Esperanza-Santa Fe