Fiesta patronal de la Comunidad “María Auxiliadora”

Parroquia “Ntra. Sra. de Luján” – GARUPÁ – Misiones

 

(ARE) Como cada año, queramos o no, llega el 24 de mayo, fiesta de María Auxiliadora patrona del Agro argentino y de la Comunidad Católica de Garupá. Cada fiesta patronal exige un trabajo extra dentro de todos los quehaceres pastorales.

Como Patrona del agro, María Auxiliadora nos regaló este año una linda lluvia, que tanta falta hacía, y es, que, a una madre no se le puede ganar nunca en generosidad, tampoco la gente faltó a la cita.

Corría el año 1926, cuando la familia “Mutinelli” se instala en Garupá. La Sra. Laura Porfirio de Mutinelli, había hecho traer de España la imagen de María Auxiliadora el año 1924, como algo familiar. Al instalarse en Garupá, es la misma Sra. Laura la que propone a María Auxiliadora como patrona de Garupá, y forma una comisión, pro templo, que ella misma preside. Nueve años de trabajo para llegar a la inauguración del primer templo el 24 de mayo de 1935, bajo la Comisión presidida por Doña Lastenia de Solís. Desde ese día y año, el 24 de mayo es un día de fiesta para todo Garupá.

La fiesta patronal es un tiempo fuerte para renovar la fe en la Madre que nos lleva siempre al Hijo. Es un tiempo fuerte para proclamarla y disfrutarla envolviéndola con todo lo externo que la acompaña. Basta una palabra, “fiesta,” para expresar lo que pasa en el interior de todo el que ama a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de “María Auxiliadora.”

Una fiesta patronal es una conjunción de lo espiritual y humano que existe en la cultura popular. A veces subrayamos más un aspecto que otro en la celebración, sin embargo, la gente sabe conjuntar mejor que nadie sus sentimientos en una palabra: fiesta, y el lenguaje de los signos y símbolos lo manifiesta. Por eso en la preparación de la fiesta van unidas la parte espiritual y la parte cultural.

Dos meses antes de la fiesta, se reúne el “equipo pastoral-económico. No son muchas personas, pero las suficientes como para hacer un bosquejo de toda la celebración espiritual y material. Lema, novena y temas a tratar, misas, sin olvidar a los enfermos, procesión y cómo hacer participar a los más alejados en la fiesta de la Madre. Coro, cantos y música. Asado, empanadas, pastelitos, comida comunitaria, conjunto de servidores, aquí estaban los jóvenes con sus distintivos, gente dispuesta a lo que le pida María Auxiliadora.

Hay que hacer destacar que todo esto es posible, gracias al trabajo y preocupación de los “laicos”. Han sido ellos los que hicieron la fiesta y participaron bajo el mismo espíritu e ideal: celebrar y festejar a María Auxiliadora madre de Jesús.

Toda esta preparación llevaba el sello de la “misión”. Si el año pasado la Madre salió a visitar a sus hijos, este año, los convocó a acercarse a su Hijo y aprender a ser sus discípulos misioneros. Dieciocho imágenes salieron haciendo misión durante estos meses de preparación.

La procesión. Arranca de la iglesia, y la imagen de María Auxiliadora recorre las calles del pueblo. Las divisorias, que marcan los distintos barrios, se convirtieron en lugares de encuentro. Allí había un altar adornado con flores, sobre el que resaltaba la imagen de María misionera en el barrio, rodeada de la gente esperando el paso de la procesión y unirse luego a la misma. Una parada, un encuentro, unos saludos, unos vivas a la Madre, al Hijo, al barrio, a la fe, a la Iglesia, y de nuevo, seguía la procesión. Estos encuentros tenían un encanto especial, expresado en los rostros de la gente. Aunque un poco embarrada, no impidió ni atajó la manifestación de su entusiasmo y cariño. La procesión continúa con el rezo del rosario, con los cantos y las hurras que al espontáneo se le ocurrían. Encuentros con la Madre, encuentro entre hijos, fiesta de familia.

Después de una hora y media de caminata llegamos a la iglesia para concluir con la celebración de la Santa Misa. Se notaba en el ambiente una nota muy característica de solemnidad. Estreno de viacrucis policromado sobre cerámica. Pintura en el interior de la iglesia, limpieza escrupulosa, altar, adorno de la iglesia, la liturgia, el coro y la participación de la gente. Faltaba espacio.

Con esto, no terminó la fiesta, la gente ya se está preparando para el próximo 24 de mayo.

Comisión Laical