“Haciendo lío” con Daniel Poli

La comunidad de María Auxiliadora (Garupá-Misiones), como todos los años, durante la preparación de las fiestas patronales, busca siempre incentivar la participación en familia en sus actividades, y especialmente se piensan actividades para los jóvenes, que los involucre y a su vez que cumpla con sus expectativas. Teniendo en cuenta estos objetivos, entre sonrisas, empezó a dibujarse una idea entre los miembros de la comunidad, la de contar con la presencia del Sr. Daniel Poli, para que diera un taller y un concierto durante lo que planeábamos sería la “Serenata a María”. No teníamos recursos de ningún tipo, sólo nuestra gente y sus ganas de colaborar. En ese momento, a 30 días de la fecha, parecía un sueño muy difícil de alcanzar, por lo que dejando todo en manos de Dios, e implorando la intercesión de María, nos empeñamos en hacer nuestra parte del trabajo.

Mirando en retrospectiva, es emocionante ver cómo fueron dándose las cosas, y cómo paso a paso la Sagrada Familia nos hacía una especie de guiño que nos impulsaba a seguir adelante. Cada detalle, cada uno de los trabajos realizados tienen en sí mismo su propia historia milagrosa, y es imposible no ver a Dios en ellos, pues prácticamente sin excepción, todos vinieron de la mano de los más necesitados, de quienes menos tienen, pero dispuestos a dar todo para que nuestra madre tuviera su fiesta. El día llegó (23 de mayo), y Dios mediante tuvimos la presencia de gente linda de Alem, Cerro Azul, Virasoro, Candelaria, Apóstoles, Posadas y Garupá. Las cosas se dieron conforme a la voluntad del Padre. Por mi parte, me despido, pero no sin antes dejarles algunos testimonios que nos han acercado católicos y no católicos que han compartido con nosotros el taller y el concierto. Se transcriben sólo algunas para evitar extender en demasía el texto.

“El taller fue raro, pero hermoso (…) Porque nunca había asistido a una doctrina tan clara, pero principalmente, era divertido estar ahí, cuando vimos la hora que era no lo podíamos creer (…) la verdad que si el Papa de ustedes dice esas cosas tan maravillosas que dijeron ahí, está ungido por Dios, y ojalá puedan llevarlo adelante por el bien de todos sin importar la religión (…) Lo de la alegría al evangelizar nos pegó mucho, porque cuando salimos con la Palabra de Dios, nos fijamos mucho en detalles como la ropa, o el material que llevamos, sin darnos cuenta de que en realidad eso nos aleja de la gente, porque nos hace ver diferentes a ellos y no es así (…) también el ver como trabajaban nos gustó, parecían hormigas cada uno haciendo lo suyo y sonriendo, eso fue raro, porque no tenemos esa imagen de los católicos, no es lo que se ve siempre. (¿Cómo nos ven ustedes desde su religión?) Disculpame, pero la verdad es que cuando uno los mira de afuera, siempre da la impresión de que están todos peleados, enojados… ¡Ojo! no considero que seamos mejores, nosotros también tenemos nuestras diferencias internas, pero todo queda entre nosotros, las tratamos de resolver adentro”. (Testimonios de dos jóvenes que profesan una religión diferente a la católica)

“Gracias, mil gracias por esto. La verdad es que Garupá se merecía algo así”. (Palabras de C.R. miembro de la comunidad)

“La jornada fue muy productiva, la mejor desde que ando por Garupá, ya hace muchos años”. (Ismael A.)

“Me encantó, lo disfruté y lo pude sentir muy profundamente, esto nos marca un antes y un después”. (Noelia O.)

Una cosa es cierta, a todos conmocionó la forma en que nos habló el Sr. Poli, una sabiduría expresada desde la humildad y a su vez, reflejada en su comportamiento amable, sonriente, era imposible no contagiarse de la alegría con que profesaba y enseñaba su fe. En lo particular, una frase me quedó grabada: “A Cristo se lo debe anunciar con alegría”.

A todos los que participaron junto con nosotros, muchas gracias.

Laura del Carmen Vicente
Comunidad de María Auxiliadora