Invitados a evangelizar

YO ESTOY AQUÍ (14º Domingo C – Lucas 10,1-12.17-20 / Isaías 66,10-14 / Gálatas 6,14-18)

 

En el Evangelio de hoy, Jesús encomienda a 72 discípulos la misión de anunciar la buena noticia del reino de Dios. El Señor les dice: “la cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha”. Esos 72 discípulos de los que habla el Evangelio, nos representan también a nosotros que nos reconocemos cristianos. El Señor nos invita a nosotros a evangelizar, dando testimonio de nuestra fe para transformar nuestras familias, escuelas, trabajos y comunidades.

Algunos responden a esta llamada de Jesús trabajando en la viña del Señor como sacerdotes, otros como religiosos y religiosas y otros como catequistas, coordinadores de comunidad, miembros del ministerio de música, etc. con el fin de evangelizar con su vida, palabras y obras. Sin embargo, todos los bautizados, estamos llamados a participar generosamente de la misión evangelizadora de la Iglesia: anunciar el reino de amor, perdón, paz y reconciliación.

Para no desanimarnos y bajar nuestro compromiso frente a las realidades de la evangelización, el Señor nos previene de las dificultades en el cumplimiento de la misión, incluso el rechazo. Por eso dice: “yo los envío como ovejas en medio de lobos”. Para no dejarnos llevar por lo que el mundo nos propone, hemos de entregarnos totalmente a Cristo en la oración, confiar siempre en él, y unirnos cada vez más a su misión. El anuncio del reino de Dios contagia paz, alegría y solidaridad con los más necesitados.

¿Te sentís parte de la misión de cristo? ¿Conoces a alguien en tu familia o barrio que necesite conocer a Jesús y la buena noticia de salvación? ¿Te sentís tímido para hablarles de Jesús y de lo que ha hecho por ti? Animate, Jesús te necesita. Recuerda sus palabras: “la cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos”.

Nuestras familias, escuelas y lugares de trabajo merecen algo mejor: necesitan alegría y perdón, en lugar de odio y peleas; necesitan paz y reconciliación, en lugar de conflictos innecesarios; necesitan justicia y caridad, en lugar de egoísmo y violencia; merecen curación verdadera en lugar de enfermedad.

Ya que Jesús confía en nosotros y nos hace participar de su misión, oremos al Señor para que vaya creciendo nuestro compromiso con la misión de Jesús y que seamos hombres y mujeres atentos a las necesidades de aquellos que nos rodean en nuestras familias, escuelas, barios y trabajos. Que nuestra presencia y cercanía les de paz, sanación y alegría.

Paula Rosario Cazón
Parroquia San Francisco Solano, Alto Comedero-Jujuy