La evangelización hacia el futuro de América Latina. Un reto a la fantasía creadora

Artículo del Mes – Nº 20, abril 2016

La acción evangelizadora tiene que hacerse de manera nueva, inédita, sugestiva, creadora de lo que no se ha provocado o producido todavía.

Conlleva una espiritualidad, una dinámica del espíritu que suscita una progresiva conciencia de la necesidad de ser auténticos seguidores y seguidoras de Jesús, disponibles y dispuestos a luchar contra las nuevas idolatrías del presente. Una espiritualidad del pequeño resto de la resistencia, de la confianza sin condiciones en Dios, de la esperanza y de la fiesta que celebra la vida en curso.

La acción evangelizadora está urgida de una profunda revisión de la expresión y de la recuperación del lenguaje simbólico. Urge un lenguaje teológico, catequético, litúrgico, que hable de lo que hemos visto, oído y tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de la vida. Una teología que vuelva a lo fundamental: los pobres. Ellos siguen siendo el lugar teológico que no puede pasar, porque lo son en la perspectiva del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

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