Las misiones, cuando todo el mundo está de…

// Misiones de Verano

(ARE) En el municipio de Alba Posse, se han realizado dos actividades misioneras en el mes de enero. El primero fue el grupo misionero de la parroquia de Villa Cabello, como parte de la OMP diocesana de Posadas. Ellos llaman esta actividad como la “Santa Misión”. La han realizado desde 8 al 17 de enero en cinco comunidades (y en dos comunidades por un día) pertenecientes a la parroquia Santa Rita. Después de un día entero de último taller, salieron a visitar las casas con la postura de escucha e invitación a la celebración de la tardecita, y tomaron los temas kerygmáticos (Amor de Dios, Pecado, Jesús el Salvador, Señorío de Jesús, Promesa del Envío del Espíritu Santo, Permanencia y Comunidad). Como este año la comunidad San Francisco celebra su 50° aniversario, la clausura se centralizó allí y en el gozo y nuevas ganas de comprometerse con las obras de la Iglesia, dio el fin a esa misión de este año.

El otro grupo fueron los jóvenes que están identificados por la espiritualidad verbita y SSpS. Vinieron de Chaco (8), de Posadas (11), Concepción (2), Azara (1), Campo Grande (7), Aristóbulo (3), Garuhapé (4), Sta. Rita (4), junto con los estudiantes svd (6), consagrados SVD (4) y consagradas SSpS (3). Los primeros dos días los dedicamos al taller de integración y última preparación, guiado por P. el Leopoldo en resonancia de clave vocacional para la misión. Sacando las voces de los jóvenes, fue un taller que realmenete les hacía aprender la actitud como misioneros desde la libertad de conciencia de cada uno y fue muy provechoso. Luego, todos los encuentros y la visita a las casas los hicimos con el lema: “Pentecostés, Comunidad llevada por el Espíritu Santo” bajo el tema de “Aprender del Maestro” que es el segundo enfoque de los mensajes centrales de CAM3. La misa de clausura y Envío la celebró Mons. Víctor Arenhardt, obispo de la diócesis de Oberá. En medio de esta dinámica que ya estaba en marcha, llegó el P. Domingo a la parroquia como Vicario, por eso aprovechamos que él pudiera presentarse en cada comunidad donde realizaba la misión en esos días.

Quiero resaltar al P. Erasmo por su carisma, por su vitalidad y entrega. Desde mediados del mes de diciembre, recorrió incansablemente dando a la gente buen ánimo, compartiendo los momentos alegres y tristes, tranquilos y delicados con los feligreses, animando cada grupo de misiones, desde la madrugada hasta muy tarde a la noche. En cada celebración hacía vibrar los corazones de los que estaban allí y no hubo ninguna misa que terminara sin lágrimas de alguno. Él agradeció a los misioneros diciendo: “Cuando todo el mundo está tomando el sol en la playa, ustedes vinieron a caminar bajo el sol para visitar a esta gente trabajadora. Cuando todas las familias van al arroyo para refrescarse, ustedes fueron a la casa de los enfermos para acompañar sus dolores. Cuando todos los jóvenes salen al baile, ustedes salieron para llevar la Buena Noticia de Jesús. Cuando todas las quinceañeras festejan en salón grande con las luces y músicas, una misionera cumplió su 15 en medio de nosotros humildemente pero abrazado del amor fraterno. Y aquí está la gente que les respondió. ¡Por eso, hoy, resuena la palabra de Jesús: «Busquen primero el Reino de Dios y su Justicia, y todos los demás se les darán como añadidura»!”.

Espero que el fruto de estas misiones sea visto en las actividades concretas de la parroquia y también los misioneros, tanto laicos como religiosos, puedan realizar más y más su obra misionera en cada ámbito. Que viva Dios Uno y Trino en nuestros corazones.

Pablo Kurebayashi svd