Los Santos, modelos de vida

YO ESTOY AQUÍ (Solemnidad de todos los Santos – Mt 5,1-12)

Por Aureenhor Ian Nercua svd

Celebramos la Fiesta de los Santos. Es la fiesta de la santidad de la Iglesia donde todos somos llamados. La Iglesia es santa porque nuestro Dios es santo que es nuestro fundador. Es por eso que la santidad es la vocación que todos los hijos de Dios debemos tener conciencia. Esta vocación la hemos recibidos en nuestro bautismo. Es una gran fiesta que el mundo o nosotros debemos levantar nuestra Mirada al cielo para recordar que los santos nos esperan. Tal cual que el significado de la solemnidad de hoy, contemplar el luminoso ejemplo de los santos y suscitar en nosotros el gran deseo de ser como los santos, viviendo felices cerca de Dios, felices de ser instrumento de Dios, aún en los momentos difíciles de la vida. Ser santo significa vivir cerca de Dios, vivir en su familia. Es por eso una responsabilidad y un camino en el que debemos luchar para actuar cada día hasta la muerte.

¿Y porque necesitamos ser santos? Porque el fruto de la santidad es la salvación, donde el Señor Dios, la belleza, la bondad, la verdad, la ternura y el amor pleno nos espera. Y todos aquellos que nos han precedido y han muerto en el Señor, están allí. Fueron salvados por el Señor por sus obras buenas. No eran perfectos, tuvieron defectos, eran normales y pecadores como nosotros, pero creyeron en el Evangelio y lo cumplieron. Ese es el gran desafío de hoy.

Ahora ¿cómo podemos ser perseverantes? La fortaleza y la perseverancia para ser santos están en cumplir nuestros sacramentos, hemos sido bautizados para empezar tal llamada; recibimos la comunión para seguir la llamada donde nos encontramos con el Jesús Eucarístico; hemos sido confirmados para fortalecer tal llamada con la fuerza del Espíritu Santo; nos confesamos para levantarnos cada vez que caemos en el camino; en el matrimonio para santificar el amor humano. El modelo de las bienaventuranzas es la actitud básica del cristiano como los santos actuaron.

Qué lindo sería que nos concienticemos en esta fiesta de todos los santos y no le demos importancia a la fiesta de Halloween, que tiene elementos paganos. Los santos son para nosotros amigos y modelos de vida, y nos demostraron que seguir a Cristo es posible. Ser bueno es posible, y santo también.

Recordemos que cada día es una oportunidad para cumplir tal llamada. Pensamos en nuestro futuro. ¿Cuál es tu repuesta?

P. Aureenhor Ian Nercua, svd
Coordinador de Comunicación SVD-ARS