Misión en Santa Rita

En estas líneas queremos expresar lo vivido y compartido en el trabajo misional llevado a cabo durante tres años consecutivos en la Parroquia de Santa Rita, departamento 25 de Mayo, provincia de Misiones.


Los Misioneros

Provenientes de diferentes puntos de la provincia y de Resistencia (Chaco), los misioneros hemos participando de diversas formaciones, capacitándonos en las comunidades de base, así como en talleres realizados en Santa Rita, días antes de misionar. Este último tipo de encuentros ha sido muy enriquecedor en cuanto a la integración lograda, el fortalecimiento de la fe y sobre todo, para conocer un poco de las realidades vividas en la comunidad.

Misioneros de diferentes lugares, edades y tonadas al hablar, pero con el mismo objetivo: llevar una Buena Noticia, colmada de alegría y paz, que nace del encuentro con Jesús Resucitado. Esto hizo que en los diferentes centros de misión, haya un clima de hermandad y respeto entre los misioneros.

El encuentro con la gente

Teniendo presente que la misión es un compartir experiencias de vida y cómo Dios actúa en ella cada día, no nos quedaba más que deleitarnos con la vida de esta gente de colonia, con su sencillez y el esfuerzo y dedicación puestos en el trabajo cotidiano, a demás del característico “portuñol” de la costa del Uruguay, mediante el cual expresaban sus preocupaciones y esperanzas.

Cada mañana, en los centros de misión, se realizaba la visita a las casas. Con total cordialidad y con mucha alegría recibían a los misioneros y, mientras se compartía un mate, un tereré o quizás una sandía, entre charlas, nuestro Dios se hacía presente y, aún sin darnos cuenta, una gran paz inundaba los corazones.

Encuentros en las capillas

Durante las tardes, se llevaban a cabo en cada capilla los encuentros celebrativos, en los cuales se seguía una línea temática. En estos tres años se ha tenido como eje temático el propuesto mediante el lema del Tercer Congreso Americano Misionero (CAM 3), considerando la continuidad de “Escucha, aprende y anuncia”, trabajando la “escucha” en 2009, el “aprende” en 2010 y el “anuncio” en 2011. Además, se ha trabajado con objetivos específicos, focalizando en la Catequesis, Familia, Jóvenes y Comunidad.

Cada tema se dio adaptándolo a la realidad vivida en cada comunidad y gracias a la apertura de la gente que siempre respondía al llamado misionero acercándose a la capilla, se pudieron compartir, siendo enriquecidos por sus experiencias de vida.

Luego del caminar…

Como quien rememora algo añorado, hemos repasado lo vivido estos tres años para poder ser objetivos a la hora de decir si la misión ha tenido repercusión alguna, y gratamente hemos observado que muchas comunidades han crecido en varios aspectos, pero el principal fue la unión comunitaria y el trabajo en equipo. Así también los jóvenes de las comunidades, animados por el Espíritu misionero, han dicho “presente” con la idea de formar grupos juveniles y misioneros.

Por todo lo que nos ha dejado la comunidad de Santa Rita, no nos queda más que con un corazón agradecido, pedir a Dios los siga acompañando con su Santo Espíritu, y que su bendición se derrame sobre ellos y los misioneros que, con esta alegría del encuentro con Jesús en el hermano, seguiremos caminando esta hermosa tierra colorada.