Nuestra vocación de hoy

YO ESTOY AQUÍ (33º Domingo C – Lc 21,5-19)

Estamos en el penúltimo domingo del año litúrgico. El próximo domingo celebraremos la fiesta de Cristo Rey que termina el ciclo litúrgico. Como el domingo pasado, el evangelio nos invita a reflexionar sobre la relación del más allá, de la vida después de la muerte. Este discurso se ha llamado el “discurso escatológico”. Es por eso que la liturgia reflexiona sobre el sentido de la historia de la salvación y nos dice que la meta final hacia la que Dios nos conduce es el nuevo cielo y la nueva tierra de felicidad plena, de vida definitiva. Este debe ser el horizonte que nuestros ojos contemplen cada día de nuestro caminar en este mundo. Tal cual la misión de los discípulos, que es también nuestra misión, es la de comprometernos en la transformación del mundo, de forma que la mala realidad desaparezca y nazca el Reino.

¿Cuáles son las invitaciones del evangelio par todo nosotros ahora?

Primero: Que no debemos estar preocupado sobre el fin del mundo como los discípulos en el evangelio, sino preocuparnos de cómo cumplir nuestra misión con nuestras conductas y convicciones sobre las enseñanzas de Jesús. Que no tengamos miedo y nos paralicemos pensando cuándo será el fin. Sino que debemos preocuparnos por vivir una vida cristiana cada vez más comprometida en la transformación de nuestra familia y comunidades. Debemos vivir el presente con conductas y convicciones.

111116Segundo: El Señor nos advierte, que al cumplir tal misión, encontraremos muchas dificultades y conflictos. Pero el cristiano es llamado a luchar, y no rendirse nunca. Lo nuestro no es lamentarnos de lo que están pasando ni tampoco huir de las dificultades y conflictos, ni ser pasivo terminando en una falsa religiosidad como decía Jesús refiriéndose a los falsos mesías. Así que el no enfrentarlo, nos hace cristianos católicos falsos. Las dificultades existen en cualquier empresa humana. Todo tiempo humano es difícil, y este que ahora vivimos no lo es menos que los de antes, ni los que vengan después. Los cristianos de Tesalónica (en la segunda lectura, 2Tes 3,7-12), se habían acomodado a una fe que les hacía evadirse del mundo, pero Pablo les exige una respuesta de transformación de la realidad. Ese “camino” será realizado en medio de dificultades, persecuciones y de luchas, donde el bien y el mal se enfrentan sin cesar. Pero como discípulos, tendrán siempre la ayuda y la fuerza de Dios.

Seguir a Cristo exige un compromiso serio con nuestras conductas y convicciones, transformando la realidad desde donde estemos. De tal manera que cumplimos con nuestra misión y así estaremos preparados para el fin del mundo.

Ian Nercua svd
Parroquia San Cayetano, Palpalá – Jujuy


.

Recursos para acompañar la reflexión bíblica de esta semana

Servicio Bíblico Latinoamericano (Koinonía) (lecturas y comentarios para toda la semana, para descargar en formato de texto)
Para tiempos difíciles (José Antonio Pagola)
Lo que pase al final de los tiempos me trae al fresco (Fray Marcos)
¿Se viene el fin del mundo? (Martín Weichs svd)
Este mundo tiene fin (Vicente Martínez)
El fin del año y el fin del mundo (José Luis Sicre)
No tengan pánico. Confiar en tiempos revueltos (Inma Eibe)
No ha de quedar piedra sobre piedra. El nuevo Templo (Xabier Pikaza)
Perseverancia (Video semanal – Quiero ver)