Retiro Espiritual ARS 2014

Compartimos dos resonancias del retiro anual provincial, llevado a cabo del 28 de abril al 2 de mayo pasado en Stella Maris (Entre Ríos).

Un grupo de unos 30 cohermanos hemos tenido la oportunidad de compartir el retiro espiritual anual en Stella Maris, iluminados por el P. Juan Carlos Juárez sj. El tema central de nuestro encuentro era la vida consagrada desde una mirada psicológica de cada uno de los votos a los que nos hemos consagrado. Fue muy placentero hacer un alto en el caminar diario y regalarse el tiempo para la oración, el silencio, la reflexión y el descanso. Personalmente, me fortalece el poder detenerme a reflexionar nuestra consagración, ya que me lleva a pensar en aquella primera entrega que hice al Señor desde nuestra congregación, con sus objetivos y motivaciones, renovando así mi primera profesión religiosa con la fuerza de la juventud.

P. Jorge Zalazar svd

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Una forma de ver el proyecto personal y comunitario en la Vida Religiosa

Cualquier persona trata de conseguir una serie de fines o metas en su vida, tanto en la vida común como en la vida religiosa. Esos fines sirven de guía para encausar nuestra vida. ¿Dedicamos una pausa para plantearnos por qué y para qué hacemos las cosas? ¿Nos paramos a pensar lo que queremos llegar a ser y cómo conseguirlo?

La vida es un camino con muchas encrucijadas. A veces sabemos qué dirección elegir y otras muchas veces dudamos. Para no tomar un camino sin ningún rumbo, hay que pararse y pensar (reflexionar) un poco a qué lugar queremos llegar y cuáles son los medios que hay que usar para intentar alcanzar la meta. Esta es la única manera de ser dueños de nuestros propios caminos, aunque siempre hay situaciones imprevistas. No nos puede pasar como a Marta (Lc 10,38-42), que estaba tan ocupada haciendo cosas, que se olvidaba de lo más importante.

Obviamente, el tipo de vida que tenemos en las ciudades no ayuda a la reflexión y la pausa, sino a que nos enganchemos a una vida llena de prisas, obligaciones, violencia, droga, etc. Por eso requiere un tiempo y reflexión, una reflexión como cristianos y consagrados debe estar iluminada por la oración y por los valores de Jesús. Dedicando especial atención al carisma Congregacional, a los proyectos, a los trabajos realizados en conjunto que dan importancia a las necesidades del hoy a través nuestros tres pilares fundamentales que son nuestros VOTOS.

Uno de los desafíos que ha tenido la Vida Religiosa en estos últimos años es el de afrontar nuevos retos, en búsqueda de nuevos medios, caminos para dar impulso a la Vida Religiosa y a su misión, en esta búsqueda creativa ha encontrado nuevas formas, nuevos medios como el Proyecto Personal y el Proyecto Comunitario, como una forma de aplicar nuestros tres votos (Pobreza, Obediencia y Castidad).

No se trata de una moda casual o un truco de los Superiores, Formadores, que acuden a ella para poder controlar mejor a los hermanos, ahora en estos tiempos difíciles de ejercer la autoridad. Posiblemente nos preguntemos, ¿Por qué es tan importante el proyecto personal y comunitario? La exigencia fundamental arranca de nuestra condición de ser Consagrados, Discípulos y Misioneros.

Hoy se experimenta la imposibilidad de vivir la espiritualidad de comunión y ser misioneros, sin ser antes personas que se encuentran con Jesucristo y hacen un camino de discipulado por medio de la Palabra, de la Eucaristía, de la Oración, de la contemplación, para no correr el riesgo de transmitir palabras vacías.

Por eso el P. Juan Carlos, predicador del retiro, nos ayudó a reflexionar en modo muy personal. No le preguntamos a otro qué es lo que debe hacer con su vida, sino a uno mismo, ¿Qué puedo hacer con mi vida? ¿Cómo me encuentro en mi vida espiritual? ¿Cómo me encuentro en mi vida comunitaria? ¿Cómo me encuentro en mi vida pastoral y misionera? Y otras preguntas más.

No se trata de hacer cualquier camino, se debe hacer el mejor, y seguir siempre el más adecuado, porque en ese caminar está en juego la propia felicidad y la de otros.

Hno. Eduardo Reba svd