Ser ‘pan de vida’ para los demás

Yo estoy aquí (18º Domingo B, Jn 6,24-35)

Por Enrique Oggier svd

Es un discurso eucarístico. Jesús, alimento que no perece. La gente lo sigue a Jesús, son multitudes. Jesús y sus discípulos se dirigieron a Cafarnaúm, la gente quiere estar con Él. Se fueron a la “otra orilla”, la otra orilla, es donde Dios quiere mostrarles otra manera de ver el mundo, la vida, otra manera de vivir. Jesús les dice: “Ustedes me buscan porque se han hartado de pan” cuando vivieron la experiencia de la multiplicación de los panes.

Cuánto cambiaría el mundo si aprendiéramos a compartir a estar cerca de tantas personas que sufren por no tener alimentación adecuada, salud, educación, una familia donde estar contenidos; cuánto nos cuesta compartir la vida. Nos cuesta captar las señales de Dios.

A Jesús lo cuestionan y le preguntan ¿”en qué trabajas”? “Es mi Padre el que les da el verdadero pan de vida”. No lo entendieron, tampoco nosotros. Tal vez hoy nos sucede lo mismo: queremos que Dios resuelva nuestros problemas. Jesús en este Evangelio de hoy nos enseña a seguirlo, experimentar su presencia y su amor. La experiencia de Dios nos lleva a vivir el discipulado y la misión. Todos podemos hacer algo por el Reino de Dios, un mundo más humano y fraterno. La promesa de Jesús: “el que viene a mí no pasará hambre, el que cree en mí no pasará nunca sed”.

P. Enrique Oggier svd
Parroquia San José, Crespo – Entre Ríos