Servir a los más desprotegidos

La renovación carismática lleva adelante una asistencia social dentro y fuera de la comunidad parroquial con aquellas personas más necesitadas. Contamos con un pequeño banco de alimentos, los cuales son usados según las demandas que vayan surgiendo. También tenemos un ropero que cumple la función de asistir a aquellos que también lo necesiten. De esa manera hemos venido ayudando.

En el año 2014 surgió una gran idea llamada “Almuerzo con Jesús”. Al principio lo llamaríamos almuerzo caritativo, pero nos pareció que no era muy lindo ese nombre, de modo que lo rebautizamos.

Comenzamos a trabajar para poder realizar esto que era algo novedoso. Recurrimos a notas solicitando ayuda de todo tipo para poder adquirir los elementos para dicho evento. Nuestro objetivo era acoger a 300 personas de las diferentes zonas, en especial las más afectadas en la parte social y económica.

Nos organizamos en equipos de trabajo, tanto aquellos que visitarían las familias como aquellos que se moverían en los comercios solicitando las ayudas. Había que pensar en todo; conseguir vajillas, adornar el salón Arnoldo Janssen, conseguir los pollos, ver el asunto del pan, ver los regalos para los niños, todo fue un desafío. Era la primera vez en la comunidad y creería también que en la provincia.

Todo se fue dando y las ayudas comenzaron a llegar, comercios trayendo gaseosas, las panaderías con el pan, el banco con los juguetes para los niños, las telas para embellecer el salón del evento. Percibir la alegría que este “Primer Almuerzo con Jesús” trajo al corazón de toda la comunidad fue una experiencia única e inolvidable. Llegado el día fue emocionante ver llegar a la primera familia con sus niños a ocupar su mesa que con tanto cariño se les había preparado.

Este año se renovó el entusiasmo de este evento y con muchas más bendiciones de parte de Dios, que es fiel y bondadoso. Muchas más manos se sumaron y tomó un tinte aún más grande, porque llegó a los medios gráficos y radiales de la comarca. Muchas instituciones se sumaron con su granito de arena. Nos llegaron transportes y camionetas para trasladar a las personas más alejadas de la ciudad. La capacidad del salón Arnoldo Janssen se vio desbordada con tantas personas.

Fue renovar ese deseo de servir a los más desprotegidos de la sociedad. Hemos dicho ver a Jesús en ellos, en cada uno de ellos, en cada niño, en cada mamá con su pequeño en cada anciano que llegó a este evento. El evento se realiza el mismo día de Navidad, por eso se llama “Almuerzo con Jesús”. Para nosotros cada uno de ellos es nuestro Jesús a quien debemos brindarle su mejor día.

Seguiremos en esto año tras año, si así el Señor nos acompaña, y poder así comprender más aún que nuestro buen Dios vive en ellos y nosotros lo vivimos dándoles un día para homenajearlos.

Ismael Soto
Parroquia de Cutral Có-Neuquén