Un Año en Aluminé (Neuquén)

Cuando en marzo del año pasado (2014) asumimos la pastoral del departamento de Aluminé en Neuquén, teníamos muchas expectativas, entusiasmo y también preguntas: ¿Qué es lo que Dios quiere de nosotros? ¿Vamos a poder hacerlo? Y sobre todo, ¿cómo aportar algo nuevo sin desconocer la dura labor de casi 50 años del P. Valerio Garlando, el párroco de la zona?

La comunidad cristiana rápidamente se dividió en dos bloques, unos cerraron las filas detrás del P. Valerio, defendiendo celosamente su herencia, y otros abiertos a lo nuevo que podríamos traer. El mismo P. Valerio nos miraba de reojo. El gran desafío era mostrar que no somos sus enemigos, no vinimos a “desplazarlo” sino todo lo contrario, queremos ayudarlo y trabajar juntos. Hoy nos sentimos aceptados en la comunidad, también hemos aprendido mucho de él.

La pastoral mapuche es muy específica y requiere mucha paciencia y tiempo. No se trata tanto de hacer cosas, sino más bien, de estar y compartir.

El año pasó rápido entre los arreglos de la casa y las visitas a las comunidades. También aquí en el invierno el ritmo de vida disminuye notablemente.

La pequeña misión animada por el P. Jorge, que se hizo en agosto del 2014, sirvió sobre todo para presentar la parroquia a la gente. Despacito nos vamos conociendo. Hay mucho por hacer, sentimos que recién empezamos. Pero también ya notamos los primeros frutos, la Comunidad se está formando. Y seguimos con el mismo entusiasmo y expectativas del inicio.

 Rafael Hoffmann, Miguel Tuyen, Juan Stach