Una década ayudando a los que menos tienen

El hogar Santa Teresa del Niño Jesús de Oberá (Prov. Misiones) celebró un año más de vida y los directivos siguen trabajando por el lugar. La embajadora de Irlanda en la Argentina visitó las instalaciones y comprometió ayuda para continuar la construcción.

Oberá.- El Hogar Santa Teresa del Niño Jesús de esta localidad cumplió una década y sus directivos trabajan en la ampliación del lugar que será destinado a cuidados intensivos. Actualmente alberga a 30 personas con diferentes patologías. La embajadora de Irlanda en la Argentina, Paula Slattery visitó el hogar y comprometió ayuda para la continuidad de la construcción.

En total son 14 los asistentes que los ayudan a desenvolverse, los limpian y cuidan. Por ese trabajo, solamente algunos reciben un sueldo mínimo, otros lo hacen gratuitamente.

El hogar funciona desde 1993 y el mentor de todo es el padre GUILLERMO HAYES SVD, oriundo de Irlanda, quien desde hace 16 años vive en esta localidad. Con fondos provenientes de una fundación de su país logró levantar el hogar Santa Teresa, como así también el Hogar de Ancianos ubicado en Colonia Guaraní.

Ahora, el objetivo es dejar terminado la nueva ala del hogar y en un futuro señalaron que pretenden trabajar luego en la edificación de un pabellón para enfermos terminales, Sida y alcohólicos.

El hogar, ubicado en villa Svea se sustenta gracias a la colaboración de la población que aporta a través de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo), como así también una comisión trabaja para recaudar dinero y así sostener las obras de bien.

La embajadora de Irlanda en Argentina, Paula Slattery dijo que «el padre HAYES me contó todo lo que se estaba haciendo en Oberá y hoy que estoy para festejar los 10 años, me siento impresionada por lo que logró él junto a su equipo».

Y agregó: «Estoy sorprendida por la solidaridad de la gente de Oberá que a través de una institución como la Cooperativa Eléctrica ayuda al hogar, al igual que otras entidades», resaltó.

Asimismo, puntualizó que el gobierno de Irlanda hizo una donación al hogar en 1997 que permitió la construcción de la tercera etapa del mismo y ahora hará lo mismo con la cuarta etapa. Desde ese país, el gobierno apoya económicamente los proyectos de sus coterráneos en distintos lugares del mundo.

Mientras que el titular de la comisión, Eduardo Sartori comentó que «edificar un sector para enfermos terminales es una de las misiones que tenemos. Lo que nos hemos propuesto a pesar del gran problema económico es hacer esto y no creo que fracasemos», dijo optimista.

«El padre Guillermo va siempre al hospital, incluso yo también lo he acompañado y vimos las necesidades que hay. Hay gente con heridas grandes por mantenerse mucho tiempo inmóviles ; incluso en Oberá hay muchos casos de Sida de gente muy joven, es por ello que también se pensó en ellos», acotó.

Destacó el trabajo del padre HAYES , quien «hace 16 años está aquí. Es un irlandés que nos ha dado un ejemplo de grandeza , de vocación de servicio, de gran corazón».

Todo corazón

Por su parte, el tesorero de la comisión, Juan Scholler dijo acerca del hogar Santa Teresa que «hay mucha gente que no tiene recursos y de todas formas colabora. Traen lo que pueden, eso te reconforta porque a pesar de la necesidad que estamos pasando igualmente se acercan y nos siguen ayudando».

«Todo esto surgió del padre Guillermo, la primera etapa fue hecha con fondos que consiguió de Inglaterra a través de una Fundación que tiene 650 casas en todo el mundo y en la Argentina esta es la primera y única», resaltó.

A la hora de decidir a quiénes albergan en el lugar, especificó Sartori que «hay muchas necesidades en la sociedad actualmente. En muchos casos oficiamos de jueces, nuestra idea es albergar a gente que realmente necesita, es indigente».

«Tenemos muchos casos, hace un tiempo un hombre estaba dando vueltas por Oberá muy mal, y hoy en día está en el asilo de ancianos de Guaraní y está muy bien. Acá traen a la gente enferma que realmente necesita y acá los cuidamos», manifestó.

Olvidados

El titular del Hogar Santa Teresa, Eduardo Sartori señaló apenado que «en algunos casos hay gente que los visita para ayudar, pero hay otras que se olvidan de ellos. Lo más importante es que nosotros trataremos de que se reincorporen a la sociedad como personas útiles, es por ello que estamos trabajando en la idea de tener un taller de serigrafía». En cuanto a los inicios del hogar, dijo que «albergaba a seis personas, pero con el tiempo se fueron sumando otras, hoy son 30 de todas las edades. Habíamos empezado con la idea de tratar a cuadriplégicos y enfermos mentales, pero dada la necesidad con el tiempo nos dimos cuenta que era injusto dejar a personas que necesitaran afuera».

Luego Sartori contó: «Hay gente que llega en muy mal estado, mal alimentados, en algunos casos sus familiares se acercan y acompañan, pero hay casos que lo dejan acá y los abandonan totalmente».

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Fuente: Diario «El Territorio», 17/05/03